Etimología de Creencia

Se construye sobre el latín combinando la forma del término como verbo creer en credĕre, el cual posee dos raíces indoeuropeas en *kerd-, en referencia al corazón, y en *dhē-, que refiere a colocar. Por lo tanto, se puede decir que al hablar de creencias uno está "poniendo el corazón" en algo. En este sentido, está estrechamente asociada con la idea de fé; se completa con el sufijo -encia del latín -ntia, como cualidad.

El origen de las creencias se encuentra en los interrogantes sobre la existencia humana

Desde los tiempos más remotos el hombre se hace preguntas relacionadas con su existencia: ¿quién soy?, ¿hay algo después de esta vida?, ¿de dónde vengo? y otros interrogantes similares.

Los textos sagrados del pueblo hebreo, los Vedas del hinduismo, los escritos de Confucio o el Nuevo Testamento dan algún tipo respuesta a estas inquietudes. En éstas y otras tradiciones culturales y religiosas se encuentran respuestas, las cuales se fundamentan en la fe. A partir de la fe en un orden superior o en un Dios construimos un conjunto de creencias.

Se podría decir que las creencias nacen del deseo de conocer la verdad última de la existencia.

En el ámbito de la filosofía ya no existe el anhelo por dar una respuesta a las preguntas esenciales sobre la existencia, por lo que tales preguntas se limitan al ámbito religioso. Es en la esfera religiosa donde el concepto de creencia adquiere su máxima expresión.

Si tomamos como referencia la religión cristiana, el hombre de fe cree en una serie de revelaciones que han sido transmitidas por Jesucristo: Dios es infinitamente bueno y todopoderoso, el papel del Espíritu Santo, la idea de la Trinidad o la promesa de una vida eterna. Sin embargo, todas estas revelaciones están envueltas en el misterio y dicho misterio solo puede comprenderse a través de la fe.

El debate fe y razón

El conjunto de creencias que sirven como referencia a una persona religiosa provienen de su fe, ya que la razón humana no puede proporcionar pruebas concluyentes que den una respuesta a los enigmas de la existencia.

Algunos pensadores entienden que la fe y la razón son vías del conocimiento irreconciliables e incompatibles. En cambio, otros consideran que ambos conocimientos pueden convivir en armonía (un ejemplo del equilibrio necesario entre la fe y la razón aparece en una de las encíclicas de Juan Pablo ll, titulada precisamente Fides et Ratio).

Todo colectivo humano se constituye a partir de un conjunto de creencias

Los seguidores de un equipo de fútbol, los partidarios de una opción política o los miembros de una comunidad religiosa conforman colectivos homogéneos. Su cohesión como grupo social se fundamenta en un sistema de creencias.

Como regla general, cada sistema tiene su correspondiente modelo antagónico (los que creen en River odian a los de Boca y viceversa, quienes se proclaman marxistas se oponen a la liberales o conservadores y los que creen en Dios se alejan del ateísmo).

    : Czibo, Kharhan

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