Etimología de Paisaje Natural

Responde al francés paysage, como derivación del término pays, el cual remite al espacio rural, razón por la cual construye también la palabra paisano (paysan), y acompaña el sufijo -aje, para describir conjunto. Por su parte natural tiene referencia en el latín como naturālis por natura, por aquello que está vinculado o es inherente a la naturaleza, procediendo de natus, interpretándose como nacido (tambiés esta forma latina es la referencia etimológica para nato), participio del verbo nasci, que pauta nacer, con raíz en el indoeuropeo *gene-, al respecto de procrear o parir.

La característica saliente de los paisajes naturales, que abundan y destacan en nuestro planeta, es que no se encuentran intervenidos por la acción humana y en ello radica precisamente su valor, en que han sabido mantenerse a través del tiempo libres de cualquier alteración física, química.

Y la segunda característica distintiva es la belleza que ofrecen y que convirtió a muchos de ellos en auténticas bellezas y maravillas naturales. Su composición es el resultado de la combinación de clima, geología y ecología.

Región protegida e inhóspita para el desarrollo humano

En las últimas décadas el concepto se ha aplicado para denominar a aquellas regiones geográficas que ostentan de protección legal por la valía que disponen, en tanto, dicha categorización las protege de cualquier tipo de acción tendiente a modificarlas en algún aspecto.

Zonas de altas montañas, selvas tropicales, bosques, los polos, son algunos ejemplos de paisajes naturales que se mantienen en sus estados naturales y se las preserva para que nada altere esa situación.

Muchas de estas regiones se encuentran poco o nada habitadas porque se encuentran emplazadas en lugares de difícil acceso y de condiciones climáticas extremas que por supuesto no hacen para nada sencilla la subsistencia, ahora bien, quienes viven lo hacen con una absoluta conciencia de conservación de todo cuanto compone el lugar.

Necesidades económicas versus sustentabilidad

Lamentablemente, no todos los paisajes naturales se han preservado a lo largo de la historia, muchos desaparecieron como consecuencia directa de la actividad humana que los intervino para obtener de ellos recursos naturales como la madera, el agua, minerales, piedras, entre otros, que luego utilizaron en la producción de diversos productos.

El afán económico fue y es sin lugar a duda la principal amenaza de estos espacios plenos de naturaleza.

Vale destacar que muchos de estos paisajes se convirtieron en fantásticas atracciones turísticas que convocan miles de turistas cada año, ahora bien, dicha actividad suele estar muy controlada para evitar la invasión y el deterioro.

Si bien por estos tiempos la conciencia ambiental es mayor que décadas atrás, el daño que la actividad industrial indiscriminada le provocó al planeta está hecha y el cambio climático que apreciamos es su clara consecuencia.

Lo que resta para restablecer el equilibrio perdido es reorganizar dicha actividad y orientarla a una concepción donde prime la conciencia productiva sustentable.

    : Robcartorres

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