Compartir

Etimología de Sociedad

Desde un punto de vista estrictamente histórico, el término entendido como comunidad de individuos se empezó a utilizar en español hacia el siglo Xlll. En su sentido etimológico, viene de latín societas, el cual viene de socius, que equivale a compañero. Por lo tanto, en su significado originario hacía referencia a la idea de compañía. Esto nos recuerda que los humanos no vivimos aislados unos de otros, ya que formamos vínculos intrapersonales (por ejemplo, la familia), colectivos mayores (clanes, clases o estamentos organizados) o grandes comunidades humanas (una nación o la unión de varias en un proyecto común). En nuestros días empleamos la denominación aldea global para referirnos a toda la humanidad como una misma comunidad.

De manera gradual los seres humanos fuimos creando estructuras sociales cada vez más complejas

La reconstrucción de la prehistoria presenta una dificultad singular, ya que solo los restos del pasado remoto permiten aportar algo de luz a los orígenes de la humanidad. A pesar de esta limitación inicial, sabemos que la idea de sociedad se fue conformando de manera gradual a partir de una serie de avances y conquistas.

En primer lugar, la adquisición de la posición bípeda fue un primer paso determinante para la identidad humana. Con la postura erguida empezamos a construir utensilios adaptados a la mano y con ellos fuimos más eficaces a la hora de cazar. Paralelamente llegaron otros logros: la conquista del fuego, el arte de las cavernas y los primeros enterramientos que expresan una idea primaria de la trascendencia. La domesticación de las plantas y los animales fueron aspectos claves para que abandonáramos el nomadismo y creásemos los primeros asentamientos estables, las ciudades.

Con las primeras urbes en Mesopotamia ya es posible hablar propiamente de una sociedad organizada. En los núcleos urbanos fuimos creando un modelo de comunidad cada vez más complejo.

Construimos templos para adorar a los dioses, empezamos a intercambiar productos con otros pueblos, inventamos la escritura para dejar testimonio de nuestras actividades y organizamos las primeras instituciones políticas y rudimentarios códigos legales.

Una idea en constante transformación

Durante siglos las comunidades humanas eran cerradas, es decir, se organizaban con criterios fijos que determinaban el destino de los individuos. En este sentido, en el medievo la sociedad se dividía en estamentos y nacer en el seno de uno o de otro condicionaba el futuro de cada persona.

En la actualidad sigue habiendo diferencias entre grupos o clases sociales, pero el modelo social es en líneas generales abierto. Así, alguien puede nacer en un contexto pobre desde el punto de vista económico y con esfuerzo, dedicación y algo de suerte llegar a adquirir un nivel social muy distinto.

El salto entre la sociedad cerrada y la sociedad abierta se produjo a partir de la Revolución Francesa, cuando se proclama una idea fundamental: todos los individuos son iguales en derechos y libertades.


    : EdNurg

Vinculado

Buscador