Etimología de Delivery

Es un préstamo del inglés que proviene del francés delivrée como pasado participio del francés antiguo delivrer, interpretado como resguardar, pasar o entregar. En español se limita a los servicios de entrega de mercadería, especialmente de pedidos a restaurantes, lo cual empezó a denominarse en suelo americano hacia 1950, no obstante ya se lo empleaba fuertemente en el contexto de la última instancia de los embarazos, indicando la sala de parto y a la llegada de una nueva vida, lo cual se enmarca a medidados del siglo XIX.

En el sector de la comida, se instaló predominando sobre los términos repartidor o entrega, como una figura en sí misma, por ejemplo "¿dónde está el teléfono del delivery?", "¿el restaurante ofrece delivery?", o "finalmente llegó el delivery". Y del mismo modo que ocurre en el rubro alimentar, aunque sin tanto énfasis, se lo aplica a las entregas en general.

El delivery en la edad de las aplicaciones

Si bien es una práctica tradicional y antigua, notándose que en un principio uno mismo se acercaba a retirar un pedido que previamente encargaba, la explosión de las aplicaciones (apps) dedicados a los pedidos y entregas de comidas han revolucionado la palabra, proporcionándole protagonismo en la rutina social.

Plataformas como Uber Eats o iFood, entre tantos otros, facilitan el proceso de comercialización interactuando entre trabajadores independientes de reparto, locales de comida, y consumidores, no obstante es importante señalar que de la misma manera que se avanza sobre una práctica automatizada, encarecen las condiciones laborales de los actores correspondientes, porque desde la pantalla del smartphone entran en combate infinidad de comercios, que tratan de atraer clientes con promociones que llegan a ser ridículas, perdiendo el valor del cliente regular por uno que opta por la oferta del momento, y por su parte, la supuesta independencia y autonomía de la persona que se ocupa de las entregas lo expone a un constante intercambio de jefes y de exigencias que tienden a agotarlo en un ritmo veloz y sin garantías.

Existen aplicaciones en las cuales los entregadores se movilizan en bicicletas, y no necesariamente se toma en consideración la distancia a recorrer, generando demoras, y exposiciones que perjudican al trabajador, a quien se le exigen metas, incluyendo en este espectro la puntuación dada por el consumidor, que dependiendo de factores como el clima o el tránsito, resultan imposibles de concretar, además de que lo colocan en riesgo y al tratarse de empleados autónomos, la empresa tratar de evitar responsabilizarse por ellos. Esta práctica, como otras, se esconden en el argumento de que las compañias están generando trabajo, sin embargo se hacen a un lado las condiciones de precariedad.

Buscador