Etimología de Café

La eminencia se aprecia en el italiano caffe, adaptado linguísticamente sobre la base del turco en kahveh, asociado al árabe clásico como qahwah, cuya interpretación suele postularse como vigorizante, no obstante, lo correcto es designarlo en relación al antiguo Reino de Kaffa del siglo XIV, actualmente constituido como parte de Etiopía. Así mismo, en un principio, el café era percibido como una especie de vino, considerando su color oscuro y la fuerza de su sabor.

Por su parte, el árbol de la cual provienen las semillas es clasificado como coffea, caracterizado por una altura general de tres metros y capaz de alcanzar los diez metros, describiéndose típicamente como una planta, y denominádose bunn en el idioma árabe.

A partir del siglo XVII, se instala en Europa, donde Inglaterra aparece como una significativa referencia, mientras que Italia se transforma eventualmente en el epicentro, no sólo del café propiamente dicho sino de las variantes, tal es el caso del capuchino, de esta forma llega al francés café y al alemán kaffe.

Por su parte, el expresso o espresso, comprende su forma más pura, respondiendo al latín expressus, como participio del verbo exprimĕre, remitiendo a exprimir, planteando la modalidad a partir de la cual se ejerce la presión sobre los granos en contacto con agua caliente, formado por el prefijo ex-, por sacar, y el verbo pressare, por presionar.

A comienzos del siglo XX surgen las primeras máquinas de Expreso, que fueran modernizándose sobre un público específico, revolucionando su alcance y practicidad en 2000 mediante los modelos de Nespresso.

    : Thang, A.B., EkaterinaKiseleva

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