Etimología de Recordar

A instancias del siglo XVII, en el sentido de forzar o hacer rememorar, tiene referencia en el latín como recordāri, constituido por el prefijo re-, actuando como propiedad de reiteración en dirección hacia atrás, y las formas cor, cordis, que remiten al corazón, observando que en la antiguedad la capacidad del pensamiento y la reflexión tenían origen en el centro del cuerpo, donde eventualmente se identificaría al diafragma, y no en el cerebro, de este modo se plantea un camino de introspección sobre la memoria independientemente de la determinación de su ubicación física.

Para ilustrar más detalladamente la percepción corazón-mente, es posible detenerse en la problemática de la esquizofrenia, descubierta por el suizo Eugen Bleuler (1857-1939), respondiendo al alemán schizophrenie, sobre la base del griego schízein, interpretándose por escindir en el sentito de dividir, y las formas phrḗn, phrenós, para asociarse al corazón (en alusión a la mente), utilizándose como raíces en la construcción de la palabra diafragma, visible en el latín tardío diaphragma al respecto del griego diáphragma, siendo en este músculo donde se creía que tenía lugar el pensamiento, antes de que se revelaran las verdaderas funciones y piezas del rompecabezas de la anatomía humana. Del mismo modo, se distinguen frenesí (en el latín phrenēsis, al respecto del griego phrénēsis), o frenología (formulado por la conjugación de los elementos phrḗn, phrenós, y -logía, por logos, al respecto del estudio).

    : Zdenek Sasek

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