Etimología de Producción y Producir

La forma sustantiva remite al latín productio, productiōnis, entorno a la idea de expansión, determinado por el sufijo -ción, contemplando las expresiones -tio y -ōnis, como operador linguístico de acción y efecto, actuando sobre el verbo producir, visible en el latin producĕre, que permite una deconstrucción sobre el prefijo pro-, por adelante en el contexto de avanzar, y el verbo ducĕre, por guiar o más precisamente para señalar el ejercicio del mando en la conducción, sobre la raíz en el indoeuropeo *deuk-, por llevar, mover o conducir. Es interesante remarcar la idea de liderazgo que se revela, independientemente de lo que se esté desarrollando, es decir, no se coloca el acento en crear, sino planificar para llegar a buen puerto.

El fenómeno de la producción siempre pretende mirar hacia el futuro, porque ello se supone que trae aparejado riqueza y un sentimiento de plenitud y bienestar. De esa manera lo refleja la revolución industrial, entregando máquinas para facilitar y dar soporte a tareas extenuantes y reiterativas, respondiendo a tendencias como el fordismo, sin embargo la evolución tecnológica responsable de los cambios que se incorporan pueden tener un impacto positivo como también negativo en la mano de obra, al presentarse como un aliado o un reemplazo de la misma.

Buscador