Etimología de Confianza

Procede del verbo confiar, configurado por la base del latín en *confidāre, al repecto de confidĕre, constituido por el prefijo con-, que actúa como instrumento linguístico de encuentro, acompañando el término fiar, que se aprecia en la forma latina *fidāre, asociado a fidĕre, y el sufijo -anza, moldeado por el latín -antia, en función de la substantivación deverbal. De esta forma, se transmite el mensaje de creer en el otro estableciendo una conexión, no obstante, la confianza es un sentimiento individual que nace como una oportunidad de entrega al respecto de una persona u otro ser vivo, institución o divinidad, para consolidarse, romperse o perderse. Es una herramienta capaz de tornarse en un valioso vehículo social, manifiesto desde el núcleo familiar.

En la misma línea, se aprecia la figura del confidente, a quien uno le comparte sus mayores preocupaciones, reservas y alegrías, dado en las formas del latín confīdens, confīdentis, como participio activo del verbo confidĕre, seguido del sufijo -ente, sobre los componentes del latín -ns, -ntis, para la correspondiente adjetivación.

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