Sociocultural

Anibal Trejo

Este neologismo ya se aplicaba en los medios de comunicación a principios del siglo XX, configurándose como una composición dada por el elemento socio-, sobre la referencia del latín socius, por ‘socio’, ‘compañero’ o ‘aliado’, y el adjetivo cultural, construido sobre la base del latín cultūra, asociado al verbo colere, interpretándose por ‘cultivar’ y también por ‘habitar’, regido por el indoeuropeo *kwel-, al que se le atribuyen los sentidos de girar o moverse en torno a un lugar, de donde se desprende tanto la idea de frecuentarlo como la de trabajarlo, complementándose con el sufijo -al, visible en la forma del latín -ālis, en función de pertenencia; la vocal -o- que articula ambos componentes no aporta significado propio, operando como enlace compositivo tomado del modelo griego, tal como se aprecia igualmente en socioeconómico, sociolingüístico o sociopolítico.

Existe un vínculo estrecho en socius al respecto del verbo sequi, por ‘seguir’, con raíz en el indoeuropeo *sekw-, manteniendo el sentido, de modo que el socio no se define por el acto de acompañar, de ir detrás o al lado de otro en un mismo trayecto. La sociedad tiene cita desde el movimiento conjunto más allá de lo estructural.

Implica una expresión capaz de transmitir los rasgos característicos de una sociedad entorno a sus tradiciones, sus modos de convivencia, sus jerarquías y sus formas de transmisión entre generaciones. La cultura es cada experiencia y creación, junto a los elementos vinculados a ellas, arraigadas en las raíces de una sociedad, recordadas y latiendo, influyendo sobre la actualidad y el futuro.

Su empleo se ha extendido a los ámbitos de la educación, la salud pública, el trabajo social y las políticas estatales, donde el llamado contexto sociocultural designa el conjunto de circunstancias que explican por qué una misma intervención produce resultados diferentes según la comunidad que la recibe, reconociendo que ninguna persona se comprende al margen del entramado que la formó.

Entre las palabras vinculadas por la vía de socius y sequi, se identifican social (dado en el latín sociālis), sociedad (declarado en el latín sociĕtas, sociĕtātis), asociar (visible en el latín associāre), séquito (por la vía del italiano seguito, sobre el latín sequi), secuencia (observable en el latín sequentia), consecuencia (pautado por el latín consequentia), segundo (en el latín secundus, señalando literalmente al que sigue al primero), obsequio (dado en el latín obsequium, por complacencia hacia quien se acompaña) y ejecutar (sobre el latín exsequi, por llevar algo hasta el final). Por el lado de colere, se despliegan cultura (en el latín cultūra), culto (dado en el latín cultus, tanto en su valor adjetivo como en el sustantivo religioso), cultivo y cultivar (sobre el latín medieval cultivāre), agricultura (conjugando ager, por campo, y cultūra), colono (declarado en el latín colōnus), colonia (visible en el latín colōnia) e inquilino (observable en el latín inquilīnus, derivado de incolere, por habitar dentro).

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