Inicio Zodíaco – En el latín como taurus, señalando al toro, con raíz en el indoeuropeo *tawros, manteniendo el sentido del bovino macho en su plenitud, una forma que se proyecta con notable estabilidad en las lenguas indoeuropeas, observándose el griego taûros (ταῦρος), el lituano taũras, el antiguo eslavo eclesiástico turŭ y el gaélico tarb, exponiendo una continuidad fonética que sugiere la importancia central de este animal en la economía, la religión y el imaginario de los pueblos primitivos.
La constelación de Tauro se identifica con múltiples narrativas mitológicas griegas, siendo la más extendida aquella que lo vincula con la transformación de Zeus en un toro blanco de extraordinaria belleza para seducir y raptar a Europa, princesa fenicia hija de Agénor, rey de Tiro. Zeus se mezcla con el ganado de la princesa mientras esta paseaba por la playa, presentándose como un animal manso y fragante que la invita a montarlo, para luego lanzarse al mar y llevarla hasta la isla de Creta, donde engendran a Minos, Radamantis y Sarpedón. Zeus inmortaliza la forma del toro entre las estrellas, aunque la constelación muestra solamente la mitad delantera del animal, como si emergiera del océano en el momento mismo del rapto.
Otra tradición asocia a Tauro con el toro de Creta, la bestia salvaje que Poseidón envía desde el mar y que Heracles captura como séptimo trabajo, o con el propio Minotauro, la criatura mitad hombre mitad toro encerrada en el laberinto de Cnosos, nacida de la unión entre Pasífae, esposa de Minos, y el toro enviado por Poseidón, un episodio que enlaza la constelación con el ciclo mitológico cretense en su dimensión más oscura.
La constelación alberga dos de los cúmulos estelares más célebres del firmamento: las Pléyades (Πλειάδες), las siete hijas de Atlas y Pléyone transformadas en estrellas, cuyo nombre se asocia al griego pleîn (πλεῖν), por navegar, dado que su aparición en el cielo señalaba el inicio de la temporada de navegación en el Mediterráneo, y las Híades (Ὑάδες), las hermanas cuyo llanto por la muerte de su hermano Hias se vincula al griego hýein (ὕειν), por llover, asociándose a las lluvias estacionales. La estrella más brillante, Aldebaran, recibe su nombre del árabe al-dabarān (الدبران), interpretándose como ‘el que sigue’, por su posición aparente persiguiendo a las Pléyades en su tránsito celeste.
El período asignado a Tauro comprende del 20 de abril al 20 de mayo, coincidiendo con la consolidación de la primavera y la plenitud de la tierra cultivada, una correspondencia que la tradición astrológica proyecta sobre el temperamento del signo, atribuyéndole cualidades de estabilidad, perseverancia, sensualidad y apego a lo material, así como una tendencia a la obstinación y la resistencia al cambio.
Asociaciones: tauromaquia (conjugando el griego taûros y mákhē, por combate, designando el arte de lidiar toros), Minotauro (formado por Mínōs y taûros, señalando literalmente al toro de Minos) y taurino (sobre el latín taurīnus, describiendo lo perteneciente o relativo al toro).
– El Zodíaco
– Aries (ariēs)
– Tauro (taurus)
– Géminis (gemĭni)
– Cáncer (cancer)
– Leo (leō)
– Virgo (virgo)
– Libra (lībra)
– Escorpio (scorpio)
– Sagitario (sagittārius)
– Capricornio (Capricornus)
– Acuario (aquārius)
– Piscis (piscēs).
Benjamin Veschi, 03/2026, en https://etimologia.com/tauro-astrologia/